ECONOMÍA ROSA

Actualizado: jul 7

La economía “rosa” es un término que se ha utilizado para describir la realidad socioeconómica y poder adquisitivo de la comunidad LGBT+ ; un mercado importante y desatendido.


La economía “rosa” es un término que se ha utilizado para describir la realidad socioeconómica y poder adquisitivo de la comunidad LGBT+. El comportamiento de gasto de este grupo lo convierte en un segmento atractivo para las empresas, sin embargo son pocas las que han logrado posicionarse en él.


La comunidad LGBT+ representa entre el 5 y 10% de la población mundial, teniendo un poder adquisitivo más alto que la media. Si consideramos a la comunidad como un país, se posiciona como la quinta economía más importante del mundo, con ingresos sobre USD3.6 trillones, de acuerdo a estimaciones de www.lgbt-capital.com. Esto se explica porque que las personas pertenecientes a la comunidad LGBT+ toman decisiones de compra e inversión distinta del resto de la población. Se esgrime como argumento que usualmente en las parejas ambos trabajan y muchos no tienen hijos (aunque cada vez son más frecuentes las familias homoparentales). Todo ello les permite tener un gasto entre un 10% y 15% mayor.


Lo anterior refleja la importancia y atractivo de la “Economía Rosa”, sin embargo, muchas compañías no logran posicionarse de una forma inteligente para poder atender a la comunidad LGBT+ y a la variedad de sus realidades: homosexuales, lesbianas, Trans, entre otros. Muchas de las empresas, no se atreven a dirigirse en forma directa a este mercado o mostrar su apoyo a la comunidad LGBT+; Otras, manifiestan una intención desde la etiqueta “friendly” para intentar captar los billetes “rosa”, sin embargo no logran los resultados esperados al no adaptar sus procesos (marketing, ventas, etc) que permita al cliente LGBT+ una experiencia segura, íntegra y acorde a sus necesidades.


Aquellas empresas que realmente tienen un ambiente inclusivo y adaptan sus procesos al cliente LGBT, logran tener mejores resultados económicos y generar una mayor lealtad a la marca. De acuerdo a la encuesta OGILVY, el 64% de los comsumidores que se identifican como LGBT+ o aliados está dispuesto a gastar más dinero en una empresa que perciban como inclusiva, y el 30% del resto de la población también está dispuesta a hacer lo mismo. Por otro lado, la gran mayoría de de los consumidores LGBT+ y sus aliados dejaría de comprar en una empresa que no sea “friendly”.


Si bien la Economía Rosa se ha convertido en un mercado atractivo y muchas compañias quisieran llegar a estos consumidores, no basta con perseguir los billetes rosa. Deben haber cambios más profundos en la empresa, transformarse en una compañía realmente inclusiva y captar la escencia del cliente LGBT+.


AUTOR: Ivan Agûero K. ( Empresario de Turismo - Chile )

www.pridebusinessgroup.com


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